Historias 3.0

El Impenetrable en primera persona

Una bioquímica que fue a dar una mano al Chaco cuenta lo que vio y cómo se puede ayudar.

 

“No puede ser que esto esté pasando en nuestro país. Tenemos que hacer algo”. Esa fue la primera frase que le surgió, que le brotó,  al ver  esas imágenes. Podría decirse que fue de una forma automática, pero el término automático debería también develar las inconscientes razones humanas que llevan a la acción.

Como buena bioquímica, Stella Maris Scacchi sabe que “si no hay agua, no hay vida”. Y el informe de ese noticiero -ese que vieron en 2010 y tanto impactó- les acercaba a ella y a su marido, también bioquímico, un panorama desolador, a no muchos cientos de kilómetros de su confortable casa.

“Fue un impulso. Sin pensar y en ese mismo momento quería ir a comprar cosas al supermercado para llevarlas al otro día al Chaco”, cuenta. En pleno siglo XXI, en El Impenetrable chaqueño el agua era un elemento que faltaba y pocos se preocupaban por eso. Necesitaba involucrarse y ayudar.

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“Veíamos a los chicos que tomaban agua del charco. No lo podía creer”, cuenta esta profesional de la salud que se puso inmediatamente a averiguar y se ofreció como voluntaria en la Fundación Pequeños Gestos, presidida por la cantante Patricia Sosa. Corría mayo de 2010.

A los pocos meses, Stella Maris y su marido, les confirmaron a sus dos hijas -de 20 y 16 años- que se iban a dar una mano al Chaco por unos días. Ella ahora coordina a los especialistas de la salud que dan su aporte solidario a la fundación.

“El primer viaje fue en julio de 2010. Fuimos en micro. Iban 2 veterinarios y varios voluntarios. Hasta apareció Facundo Arana, una persona súper solidaria. Éramos 50 personas”, recuerda Stella Maris.

En la previa del viaje, tanto Patricia Sosa como otros voluntarios que conocían las carencias que iban a ver los iban preparando. Ir al Chaco no es para cualquiera. “Patricia nos dijo que a pesar de todo lo que veamos y todo el dolor que eso nos podía causar, nunca perdiéramos la alegría”, rememora Stella Maris al repasar su viaje iniciático.

 

-¿Cómo fue el momento cuando bajaron del micro?

-No me olvido más. Bajamos en la entrada de Villa Río Bermejito, que en ese momento eran 13 kilómetros de tierra. Ahí sonó una canción de Patricia: “Hasta donde Dios me quiera llevar”. Emocionante. Esa letra la escribió un año antes de empezar con los viajes al Chaco. Esa letra dice mucho.

El viaje empezó en Buenos Aires, con esperanzas y todo el empuje. Pero no fue fácil. Ni ese, ni los que vendrían. Por lo que vieron, por lo que falta. “Hay un altísimo nivel de pobreza. Hay hambre. Lo único que tienen los habitantes de esas comunidades son las artesanías que pueden ubicar. Los tobas son marginados hasta por los criollos que viven en esos pueblos”. Ignorancia y aprovechamiento. Y muchas necesidades.

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Eso pasa a las puertas del El Impenetrable. A 450 kilómetros al norte de Resistencia. A apenas 200 kilómetros de la frontera con Formosa. Ahí, en Villa Río Bermejito, el grupo que llevaba las donaciones y pensaba en cómo dar una mano solidaria hacían noche.

Cada día visitaban una nueva comunidad: “Hay una comunidad a 3, otra a 20, otra a 40 y otra 90 kilómetros”, dice Stella Maris. “Hay gente marginada por donde lo veas”. Y, cuenta, también que esa miseria, a veces se usa políticamente. En época de elecciones eso es moneda corriente y los punteros políticos se hacen su agosto.

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Junto a ella, hay otros voluntarios. Algunos de ellos médicos. “Desde que viajo yo, van 3 pediatras. 2 clínicos, una enfermera, una ginecóloga, una nutricionista. Somos entre 10 o 12 personas. Estoy desesperada por conseguir odontólogos. Tienen que tener material  y poder atender a la intemperie. Los pediatras están desesperados por el mal estado de salud bucal que tienen los chicos. Comen muchas semillas o frutos. Eso es un denominador común. El 60% de la población tiene Mal de Chagas”, explica Stella Maris.

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La Fundación Pequeños Gestos sigue recibiendo donaciones. Y en simultáneo coordina proyectos para dar oportunidades a los que viven en esas comunidades. Una de las iniciativas es FlamenQom, liderada por Pepe Cielo, el manager del grupo español de flamenco Chambao.

“Se le ocurrió que habiendo tanta madera ellos podían fabricar cajones. Hace 3 años está el proyecto. Eso da salida laboral”, explica Stella Maris.

Ella, y muchos otros, tienen ganas hacer su aporte para que cambie esa realidad.

-¿Qué lo que más te emocionó en todos los viajes que hiciste?  

-En mi vida me voy a olvidar el invierno en el que fui sola con 3 pediatras. Fue en agosto de 2012. Fuimos en un micro de línea. Viajo con varias cajas. Fue cuando viajé a la comunidad en El Salado. Me impactaron dos cosas. Una buena y otra muy triste. Vi un bebé de 25 días que estaba azul porque no podía respirar. La fueron asistir. Con unos cartones, un médico armó un aspirador precario. Le metieron el tubito en la boca al bebé y le sacaron los mocos. Así pudo reaccionar. Revivió en segundos. Si no hacíamos eso, se moría.

-¿Y la otra?

-Lo malo: en ese viaje teníamos un ecografista de Tucumán. Un nene de 11 años le dio Chagas positivo. El pediatra me dice que estaba mal. Le hacen una notita para que vaya al hospital. A los 10 días me avisan que lo encontraron muerto por muerte súbita. Todavía hoy se me caen las lágrimas porque no entiendo que en pleno siglo XXI se mueran chicos por Chagas.

A pesar de tanta tragedia, Stella Maris tiene ganas de seguir ayudando. De revertir esa desatención que sienten los que viven allí. Y mientras ella -y otros- tengan ganas, un futuro mejor es posible.

 

 

Fuente fotos y videos: Stella Maris Scacchi y Fundación Pequeños Gestos.

3 comentarios

  • GUSTAVO DREON says:

    “HAY ALGUNA MANERA QUE PUEDA AYUDAR ESTANDO EN EL LUGAR DONDE VIVE LOS QOM, DIASPONGO DE TIEMPO

  • carola says:

    Es terrible ver cómo viven nuestros hermanos chaqueños en pleno siglo XXI.
    Doy fe, porque lo he seguido de cerca, que la bioquímica Stella Scacchi y su marido han hecho, y siguen haciendo una obra extraordinaria. Porque como la palabra lo indica, la tarea que hacen y el amor que brindan sale de lo común.
    Los felicito!!

  • Mirtha Vazquez says:

    FELICITACIONES STELLA!!!!!!!!!!! HERMOSA NOTA DE LA QUE SE DESPRENDE SENTIMIENTO PURO. AGRADEZCO HABERTE CONOCIDO Y COMPARTIR TAREAS EN LA FUNDACION!!!!!!!!!!

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