Historias 3.0

Roger Waters demolió muros en la Villa 31

El exlíder de Pink Floyd estuvo allí en 2012 y dio un taller de música a chicos. Las inspiradoras voces de Cerati y Shakira. Mirá el video.

 

Un abuelo se levanta de su cama. Una habitación precaria.  Apenas entra la luz por una agujero rectangular de una de las paredes. Tiene lo mínimo indispensable en su cuarto de la porteña Villa 31: el mate y su herramienta, el bombo.

Sale a caminar por los basurales. Busca desechos para hacer instrumentos y regalárselos a los chicos. Para enseñarles música, para transmitirle que ellos también pueden.

Así empieza el video que protagonizó Roger Waters en 2012, pero que se conoció hace unos meses.

La canción se llama “El niño volará” (The Child Will Fly) y la grabó el exPink Floyd, en 2008, junto a Gustavo Cerati, Eric Clapton, Shakira y Pedro Aznar para la Fundación Alas, que busca mejorar la salud y educación de los niños de Latinoamérica.

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LETRA

“El chico es hermoso. Solo mira a través de sus grandes ojos marrones.

“Podría ser Gardel, podría ser Márquez

sólo necesita un poco de ayuda para volar”, dice Roger Waters

“Si el paisaje se cierra, otro cielo se abrirá.

“Con sol o entre la niebla, los niños volarán”, canta Gustavo Cerati.

“Hay una reunión de ángeles y el niño se les unirá. La cadena es frágil”, canta Waters.

“Y escuchamos a Mozart. Y escuchamos a Brahms.”

“En las montañas y cañones. En las fábricas y en la gente”, intrepretan a a trio Cerati, Shakira y Waters.

“En las favelas de Río, en los Andes en Perú. Desde el este de los Angeles a la Patagonia”, remata otra vez el trío.

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EL VIDEO

El director del video es Diego Kaplan. Gustavo Cerati reveló, en su momento, que la  la canción entera duraría 12 minutos

Ese viejito que protagoniza el video es Vitilio Ábalos. Con 92 años, uno de los más grandes percusionista del folcklore argentino cuenta lo que quiere transmitir con su personaje: “Soy un viejito luthier, andrajoso, que camina de sol a sol por las calle de la Villa 31 buscando elementos para confeccionar instrumentos y, luego, impartir el conocimiento de la música a los niños de escasos recursos económicos. Soy un maestro que con todas las limitaciones económicas no deja de soñar con ayudar a los chicos a expresarse a través de la música”.

Tal vez Roger Waters no vuelva a la Villa 31, tal vez mucho de los chicos que lo conocieron no hayan escuchado nunca sus canciones, pero la música los unió y demolió las paredes que las diferencias construyen. Las imágenes muestran los colores, las personas y el potencial de esos chicos que muchas veces los estigmas esconden

EL BACKSTAGE

 

 

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